La terapia con niños es muy distinta a la terapia con adultos, sobre todo a lo que hace a su estructura y forma. Cuando se trata de una sesión de terapia psicológica y de estimulación temprana las diferencias se hacen más notorias aún. Sobre todo, en niños pequeños, la palabra y la conversación quedan en segundo plano y es reemplazado por una interacción conjunta desde el lado de la comunicación si, pero a través del juego, la interacción social, el arte, el movimiento, etc… En el trabajo con chicos el terapeuta ha de ser creativo y activo, facilitando un espacio de encuentro donde el niño busque conectarse, expresarse y sentirse confiado.
En los casos en donde uno de los objetivos terapéuticos es promover la interacción social, la mirada, la atención conjunta, la motivación por otros juegos y la flexibilidad, hay una serie de juegos que pueden ser utilizados, sencillos, prácticos y eficaces para conseguir estos objetivos. Estos objetivos suelen ser el foco de trabajo en niños del espectro autista, trastorno general del desarrollo, síndrome de Down, entre otros….
La atención conjunta
La atención conjunta es uno de los principales objetivos a tener en cuenta. Y se trata justamente de la capacidad atencional sobre algo o actividad que se da entre dos o mas personas sobre un mismo objeto. Por ejemplo, si juego a picar y pasar la pelota por turnos, alternando con miradas y risas, de eso se trata. Es que dos personas prestan su atención en lo mismo. Los juegos que favorecen la atención conjunta son los que permiten que el individuo no se aísle. No esta mal que un niño arme un rompecabezas solo, pero si el juguete lleva a que el niño se ensimisme y use el juguete de una manera inadecuada, por ejemplo, sólo girar continuamente las ruedas de un auto no es útil ni sano para ese niño. Estimular la motivación en juegos de a dos y actividades reciprocas es fundamental en las sesiones de trabajo con niños neurodivergentes, pero es también un desafío.
El niño va a tender aislarse fácilmente cuando la motivación por la actividad empiece a bajar, con lo cual la creatividad del terapeuta es fundamental.
Recomendaciones para mantener la motivación:
- Antes de comenzar a trabajar con un niño: explorar que juegos, juguetes y actividades le son estimulantes, reforzantes o divertidos. Preguntar a los padres, al niño y luego de eso tomarse un tiempo para explorar con el niño diferentes propuestas.
- Mantener el control: es fundamental que el terapeuta tenga control del juguete o juego a utilizar, siendo él quien decida cuando aparece, cuanto permanece y cuando se va. No hay que olvidar que los juegos son una herramienta a través del cual el terapeuta estimula diferentes cuestiones en el niño: interacción, comunicación, regulación, autocontrol, lenguaje, motricidad…Al tener dominio del juguete el terapeuta puede así hacerlo aparecer en los momentos que el niño hace contacto visual, o aumenta el lenguaje o responde a algún desafío.
- Evitar a que se aburra: si noto que el niño se empieza aburrir puede suceder, sobre todo en niños con tea que sea el momento propicio para que se escape, se aísle o se aleje. Anticiparse y evitar esto alternando los juegos más rápidamente.
Propuestas sencillas que favorecen la atención conjunta, el juego de a dos y la motivación:
- Burbujas
- Canciones
- Cosquillas
- Esconderse y encontrarse detrás de la cortina
- Juegos físicos como cosquillas (poco invasivas si el niño las tolera), caballito, hacer avión, etc…
- Juguetes de causa efecto
- Jugar con masas, pintar, carreras de autitos, hamaca, saltar en cama elástica, juegos de almohadones, etc… (siempre mediados con un adulto que les da significación y propone propuestas a partir de ellos)
La estimulación en niños con TEA es un desafío grande para el terapeuta, el niño y su familia. Pero el juego, el juego conjunto, el disfrute y la reciprocidad es posible. A veces es más instantánea y a veces es parte de un recorrido que se aprende y se logra.