Los Lego, los tradicionales y adorados ladrillos de construcción son un juguete que esta presente en la mayoría de las casas. Juguetes versátiles si los hay, son un complemento por excelencia para fomentar el juego en niños y su creatividad. Tanto si se utilizan siguiendo sus completos manuales de instrucciones o ya sea se utilicen de manera libre para explorar creaciones, los niños los adoran.
Los Lego como juguete, tienen una larga historia. Se trata de una empresa dinamarquesa, pero la historia de su creación viene de la mano de Ole Kirk Christiansen, un fabricante de juguetes de madera que en el año 1938 les dio vida. De los iniciales juguetes de madera de su taller, a los Lego coloridos de fichas platicas de altísima calidad pasaron muchos años. Su empresa fue creciendo y los Lego fueron evolucionando, pero siempre con un lema en común: calidad y terminación de excelencia. La palabra Lego surge de la conjunción de dos términos. Leg (jugar) y goda (bien). De esa fusión de palabras surgen los Lego y que realmente son un juguete que posibilitan el “jugar bien”.
Los Lego son un juego que inducen a la:
- Concentración
- Planificación
- Creatividad
- Imaginación
- Flexibilidad
- Reversibidad
- Sociabilización
Lego y Autismo:
Los Lego son en muchos casos de niños con autismo, uno de sus juguetes preferidos. Amantes de lo visual, lo creativo, la planificación, la estructura y lo constructivo, sus producciones son únicas y avanzadas. El juego como siempre, es el canal por excelencia para interactuar con niños, para fomentar el aprendizaje, la comunicación y la interacción social.
¿Qué es la Legoterapia?
La terapia con Lego fue inicialmente creada por el neuropsicólogo británico Daniel Legoff, con el objetivo de fomentar un espacio reglado y seguro de interacción social y juego entre niños con autismo. El notaba que muchos de sus pacientes con asperger disfrutaban mucho de este juego. Los niños con autismo, como el resto de los niños disfrutan del juego con pares y la interacción social, pero muchas veces, al no contar con herramientas adecuadas para comunicarse y sociabilizar, entran en patrones conductuales que no los benefician o les permiten una correcta interacción y disfrute.
Es a través de este juego que Legoff encontró un espacio donde se sienten a gusto, conocen muchas de las “reglas” y eso lo bien predispone para trabajar otros aspectos.
La dinámica
A partir de un juego conocido y ya jugado en sus casas los niños tienen el desafío de explorar nuevas maneras de interactuar y jugar con otros. Se proponen tres roles y un adulto como mediador que vela por el buen desenvolvimiento del juego, la interacción, la comunicación, la flexibilidad, la creatividad, etc…
- El ingeniero: Es quien diseña e idea el plan original de lo que se va a construir. Piensa y planifica la manera y las piezas.
- El proveedor: Es el niño que estará a cargo de elegir el tipo y cantidad de piezas, colores, etc…a partir del plan original propuesto por el “ingeniero”. A la vez, será quien le otorgue las piezas al “constructor”.
- El constructor: Es el niño que va a ejecutar a hacer el plan y pasos propuestos por el ingeniero, recibiendo las piezas del “proveedor.”
- El mediador: El adulto siempre como mediador. Esto es fundamental para que realmente posibilite que sea un espacio de terapia, práctica y ejercitación de habilidades sociales entre otras.
Los roles van cambiando, dando la posibilidad a los niños de transitar cada rol, de ponerse en la piel de cada uno, de flexibiliza y de experimentar que sintieron los compañeros en otros momentos.
Desde su creación en el año 1997 esta terapia ha ido evolucionando. Puede pensarse que es un espacio que colabora con otros espacios troncales de los niños con autismo, pero que sin lugar a duda potencia enormemente el juego con pares. Es un disparador único y placentero para los niños, en un área de sus vidas que les es vital.
En la Argentina hay diversos profesionales que promueven esta práctica, terapéutica y lúdica a la vez. Siendo parte de su repertorio terapéutico que debe ser siempre dinámico y atractivo de manera que la motivación y la adhesión al tratamiento sea optima.
La legoterapia es un espacio de juego, interacción, disfrute y aprendizaje. Es el modelo para niños y niños con autismo, de cómo, bien lo dice el nombre LEGO: “jugar bien”.